Si el Paraguay tuviera 100 habitantes.
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Simplifiquemos la ecuación, reduzcamos los grandes datos estadísticos a una visión más simple y de ahí en más sacar nuestras conclusiones sobre cómo está nuestro país. Imaginemos como sería Si el Paraguay tuviera 100 habitantes.

Veamos como estaría compuesto nuestro Paraguay de 100 habitantes.

De 100 habitantes; 51 serían mujeres y 49 hombres. 60 vivirían en las zonas urbanas y 40 en las zonas rurales.

23 de nuestros ciudadanos estarían en situación de pobreza, de esos 23; 11 estarían en situación de extrema pobreza. Otros datos que podría alertarnos de nuestra situación es que de nuestros 100 habitantes, 20 tendrán seguro de IPS, 9 otros seguros médicos y 71 no cuentan con un seguro medico, habrían 25 personas enfermas o accidentadas de los cuales 5 aún no consultaron en un Puesto de Salud, 4 no poseen cédula de identidad, 5 son analfabetos y 1 persona no cuenta con electricidad.

e nuestros 100 habitantes tendríamos 28 jóvenes de 15 a 29 años. De los cuales solo 10 llegaron a un nivel terciario de estudios. Y 18 participan del mercado laboral; ya sea trabajando o buscando trabajo.

Una de las cosas que debería preocuparnos es la situación de la niñez. Tenemos a 30 niños de los cuales 6 están en situación de pobreza y 4 en una situación de extrema pobreza. 5 niños trabajan, de los cuales 4 son trabajos peligrosos.

¿Qué haríamos si dos niños de nuestro poblado no pueden asistir a una escuela?

Si pensamos en los problemas con una visión a grandes escalas; nos resultará muy dificil encontrar una solución y algo desesperante la labor de cambiar la sociedad. Pero si simplificamos la situación talvez nos resulte más practico encontrar soluciones o asumir una visión mas solidaria.

Las pequeñas acciones no cambian el mundo pero cambian el mundo de quienes ayudamos. Lo digo con total seguridad porque aquel tio que me regaló unos libros a mis 10 años influyó exepcionalmente en mejorar mi mundo, lo se porque este tuit que escribí hace unos años, consiguió una silla de ruedas para un vecino que se había accidentado y no tenía los medios para comprarlo.

Ayudar con lo que está a nuestro alcance no solo es un acto de bondad sino que también es algo que inspira a otros. Imaginemos que contagiemos esa actitud y que cada aporte que hagan las personas o determinadas instituciones por su comunidad empiece a marcar la diferencia, como en aquella película Pay it Forward (cadena de favores)